Rebuilding Peace in Colombia

Erlendy Cuero Bravo: Una visión de comunidad

Episode Notes

Cinco décadas de conflicto desplazaron a millones de colombianos de sus hogares, en su mayoría afrodescendientes e indígenas colombianos. Muchos llegaron a la ciudad de Cali, entre ellos Erlendy Cuero Bravo. Este episodio explora el trabajo que Erlendy ha hecho para llamar la atención sobre la negligencia del gobierno hacia las comunidades desplazadas en Cali, especialmente en barrios afrocolombianos como Llano Verde, donde el asesinato aterrador de cinco niños en agosto de 2020 provocó furor.

Si quieres conocer más sobre la campaña y el podcast, por favor dirígete a conlidereshaypaz.org.

 

Episode Transcription

Divalizeth Murillo: Hola a todos. Mi nombre es Divalizeth Murillo. Soy periodista afrocolombiana. Nací en Buenaventura, Colombia. Le damos la bienvenida a Construyendo la Paz.

Esta serie realizada por la oficina en Washington para asuntos latinoamericanos te compartirá las historias de los líderes sociales en Colombia quienes cada día bajo amenazas de muerte buscan la verdad, trabajan por la reconciliación y luchan por tener justicia para las víctimas del conflicto armado colombiano y se aseguran de que el Gobierno esté a la altura de las garantías que le hizo a las comunidades étnicas y rurales en el histórico acuerdo de paz en el 2016.

Una masacre, según el Observatorio Colombiano Indepaz, es el homicidio colectivo intencional de tres o más personas protegidas por el Derecho Internacional Humanitario, DIH, y en estado de indefensión en iguales circunstancias de tiempo, modo y lugar. Las masacres eran habituales durante el conflicto armado colombiano y se han vuelto frecuentes una vez más. Indepaz lleva la cuenta de más de 70 masacres en Colombia en el 2020, la cifra más alta desde la firma del acuerdo de paz en el año 2016.

¿Por qué las masacres han regresado a Colombia y qué es lo que esto nos dice acerca de cómo la implementación de la paz se está desarrollando en el país? En un nivel macro la respuesta es clara, tal como lo expresa Gimena Sánchez-Garzoli, la directora para los Andes en la oficina de Washington para asuntos latinoamericanos.

Gimena Sánchez-Garzoli: En la historia de Colombia los grupos ilegales siempre utilizaron la violencia para resolver sus problemas, para sacar quienes ven problemáticos o que no están haciendo lo que ellos quieren del cenário. Vimos que había un aumento de asesinatos de líderes sociales por falta de respuesta adecuada, de dar consecuencias a estas acciones por parte del Gobierno en términos de prevención y de justicia.

Divalizeth: Sin embargo, para entender mejor por qué las masacres en Colombia están en su punto más alto desde la firma del acuerdo de paz necesitamos comprender la dinámica en el lugar de los hechos con las comunidades que han sido objeto de masacres en el último año y para ello volveremos a agosto del año pasado donde siete masacres sacudieron el país en un lapso de dos semanas.

La primera de esta sucedió en Llano Verde, un enclave afrocolombiano a las afueras de Cali donde la mayoría de la población eran personas desplazadas, gente que abandonó su hogar y tierras ancestrales durante lo peor del conflicto armado.

El 12 de agosto cinco muchachos, Luis Fernando Montaño, Josmar Jean Paul Cruz Perlaza, Álvaro José Caicedo Silva, Jair Andrés Cortés Castro y Léider Cárdenas Hurtado salieron de sus hogares para volar cometas en la mañana solo para aparecer torturados y asesinados más tarde en la noche.

Erlendy Cuero Bravo, una lideresa social local trabajando por tejer la paz en su comunidad y ella misma alguien quien fue desplazado a Llano Verde por el conflicto, fue una de las primeras personas en pronunciarse ante tal horrible tragedia.

Entrevistador: Buenas noches para todos los medios de comunicación, ¿cuál es su nombre?

Erlendy Cuero Bravo: Erlendy Cuero Bravo.

Entrevistador: Erlendy, ¿eres líder del sector?

Erlendy: Sí, del sector y de población afrocolombiano víctimas del conflicto armado.

Entrevistador: ¿Tienes identificación de alguno de los muchachos? ¿Cuántos son, de qué se habla?

Erlendy: Ahí hablan de cinco menores, de los menores en lo personal distingo a uno, pero sé que hay otros menores que posiblemente también conozca y es triste que hayan perdido su vida de esa manera.

Entrevistador: Fuera de cámaras que al fondo hay un bañadero, ¿qué--?

Erlendy: Sí, ahí hay una laguna donde los niños vienen a nadar acá y se pierden de sus casas, se meten a recrear.

Entrevistador: ¿Se van a bañar un rato y retornan a su casa normalmente?

Erlendy: Sí, retornan a la casa.

Entrevistador: Me hablaba usted también que el encierro, todo este cuento.

Erlendy: Todo el encierro, la pandemia, las mismas circunstancias que viven muchas familias asentadas en Llano Verde, el 80% de estas familias son comunidades víctimas del conflicto armado y por tanto su situación económica no tiene más recreación, sino que salir a los lugares y mucho menos en esos momentos, pero lo que menos se esperaba era que fueran vilmente asesinados de esa manera, torturados unos niños.

Ese es el nivel de injusticia y de demencia que uno puede estar viviendo en un país como Colombia porque no se espera que maten a unos menores, a unos niños de esa manera, no hay cómo justificar ese tipo de crimen.

Divalizeth: Esta no es la primera masacre que ha sucedido en Llano Verde, pero Erlendy la cataloga como una de las más difíciles por la que los habitantes Llano Verde han tenido que pasar. Erlendy nos llevará a su comunidad para explicarnos el por qué esto es así.

Erlendy: Llano Verde tiene dos particularidades, es el cielo y es el infierno. El cielo porque normalmente la gente es muy solidaria, muy unida, hay muchas comunidades afrodescendientes donde se encuentran fácilmente, siempre está la casa de puertas abiertas, te reciben bien, hay una sonrisa en medio de todas las dificultades que pueda tener. Están esas prácticas ancestrales, esos saberes y es como estar en familia.

El que va a Llano Verde finalmente se queda porque la gente es muy amorosa, muy solidaria. El infierno porque es una bomba de tiempo, no sabemos en qué momento suceden hechos tan difícil de entender, como que maten niños, como que terminen masacrando, pero además el tema del reclutamiento, el tema de microtráfico, el narcotráfico.

Divalizeth: Llano Verde se ubica en las afueras de Cali que en ocasiones es denominado como la capital del postconflicto de Colombia, esto es porque durante décadas ha sido el principal destino para cientos de miles de afrocolombianos que estaban huyendo de las masacres, asesinatos, secuestros y abusos de los derechos humanos perpetrados en la costa pacífica durante el conflicto armado colombiano.

El Gobierno local estima que más de 200.000 personas que están viviendo en la actualidad en Cali fueron víctimas del conflicto armado, tal como Erlendy, muchas de esas personas huyeron de la violencia de las comunidades costeras y de ciudades como Buenaventura.

Erlendy: Mi papá yo creo que murió siendo líder sin saber que es lo más asombroso. Yo me acuerdo dentro de las cosas que decía mi papá era en el lugar que fuimos, nosotros salimos de donde él nació, donde nací yo y nos fuimos a una zona rural urbana de Buenaventura.

Mi papá allí se encargó, fuimos la tercera familia que llegó a un barrio, era ayudar para conectar agua porque no había agua, ayudar para que colocaran la energía, no había energía eléctrica en el sector, no había calles, era un barrio más bien como una selvita, un campo. Mi papá se dedicó todo el tiempo que llegamos a vivir allí, a ese lugar era a gestionar.

Mi papá se dedicó, digamos de la parte económica era un mayoritario de chontaduro, un comerciante. Es de allí donde deriva su problema mayor, en ese momento se estructuraba el paramilitarismo en Buenaventura.

Divalizeth: Erlendy cree que su padre fue asesinado porque se negó a cooperar con los grupos de paramilitares que se estaban formando en Buenaventura. La muerte de su padre cambiaría su vida de muchas maneras, esto eventualmente la inspiraría para convertirse ella misma en una lideresa, pero en las consecuencias inmediatas la llevó a vivir su primer desplazamiento a Cali.

Erlendy: Primero por la afectación que había causado la muerte de mi papá. Me mandaron a vivir a Cali, yo decía que no quería vivir en Cali porque no me gustaba la ciudad, sobre todo esa parte, no quería.

Divalizeth: Erlendy regresó a Buenaventura después de estar un breve periodo en Cali. Fue enviada nuevamente unos años más tarde, pero luego volvió a casa. A la edad de 22 años, esta vez por su propia voluntad, decidió huir de Buenaventura para siempre después de que su primo fuera asesinado.

Erlendy: La manera que lo matan a él, los paramilitares lo matan a él con fusiles, con galil. Lo hicieron arrodillar, le pegan 12 tiros y era el momento de que era la persona que más caminaba junto a mí, cuando lo matan de esa manera era salir o salir.

Divalizeth: Esto sucedió en el año 2000, el cual fue el comienzo de un cruel periodo de violencia en Buenaventura. Erlendy no era la única persona en huir de Buenaventura y llegar a Cali en ese momento.

Alrededor de la misma época en la que llegó a las afueras de Cali un desplazamiento masivo se estaba dando proveniente de ciertos sectores de Buenaventura donde habían sucedido numerosas masacres. Para todas estas personas desplazadas su llegada a una nueva comunidad suscitó nuevas preocupaciones e inquietudes, pero Erlendy sentía que eran pocos los cambios.

Erlendy: Era allí, ¿es ir a enfrentarme a qué? ¿Qué trabajo? ¿Dónde voy a vivir? Porque ya además, quien venimos del Pacífico, sobre todo de territorios de comunidades, sea negra o indígena, tenemos una forma propia, tenemos su casa, tenemos su propio ambiente y llegar donde uno no tiene una casa para pagar arrendo con qué dinero.

Cuando se llega al distrito de Aguablanca en Cali las condiciones no cambian, es la misma situación, más complicada porque acá nos encontramos con el consumo de sustancias psicoactivas en cada esquina, los jóvenes hurtaban, puñaleándose.

Veníamos de un mundo de conflicto y uno decía, "Dios mío, y ¿esto qué pasa? ¿En dónde estamos? ¿Qué hemos hecho? ¿Qué fue lo mejor de cambiar un territorio pensando que íbamos a salvar nuestras vidas?", pero cuando llegamos a un territorio nos estamos enfrentando a las mismas situaciones, a situaciones similares, sino que cambia ya los contextos territoriales.

Divalizeth: Erlendy pronto se dio cuenta que la única forma de responder a esas incógnitas era seguir los pasos de su padre convirtiéndose en una lideresa en esta comunidad de rápido crecimiento. Poco tiempo después de llegar a Cali, Erlendy comenzó a trabajar en una organización local que buscaba incidir por conseguir servicios para las personas recientemente desplazadas.

Durante un año se le pidió que diera la bienvenida a una nueva oleada de personas desplazadas, eran de su antigua comunidad en Buenaventura y estaban huyendo de dos masacres recientes.

Erlendy: Cuando a mí me tocó enfrentarme a recibir la primera familia yo lo que hice fue salirme y sentarme en la escalera con ellos a llorar porque yo no sabía qué decirles. Era llorar y yo no sabía si consolarla a la señora con que estaba hablando porque ella me abrazaba y yo era llorar, llorar. Después yo decía, "Pero yo no puedo llorar porque yo tengo que darle fuerza a ella, si me ven llorando simplemente ellos van a terminar más devastados".

Divalizeth: Más allá de proyectar fortaleza, Erlendy también había ayudado a las nuevas personas desplazadas a entender las circunstancias que los habían llevado a tener que huir. Cuando ella se reuniría con otros quienes habían sido desplazados se dio cuenta de que--

Erlendy: No entendíamos nada, no entendimos por qué el conflicto y además nos vendían la historia era que, "Ah no, esto se debe al enfrentamiento que hay entre los guerrilleros, los paramilitares", y por eso nosotros teníamos que salir del territorio. No lográbamos comprender la importancia o la riqueza que tenía nuestro territorio y que ahí radicaba toda esta situación de sacar a la comunidades negras o afrodescendientes de ese territorio, nosotros no entendíamos eso.

Divalizeth: Erlendy quería ayudar a su comunidad a ir más allá de las conversaciones que se daban en ese tipo de reuniones, quería ayudar a tomar acción. Mientras trabajaba en su organización local recibió una oportunidad para dirigir un proyecto llamado Fruta Paz, la cual apoyaba a las mujeres afrocolombianas en Cali que vendían chontaduro, casualmente el mismo producto que su padre había comercializado en Buenaventura.

Erlendy: Pudimos trabajar un proyecto y que me tocó liderarlo como mujer y era dignificar el trabajo de las mujeres negras vendedoras de chontaduro y frutas tropicales. Aquí en Cali les daban así los andenes para vender, pero unas condiciones muy horribles. Nosotros empezamos a trabajar en que a ellas había que tratarlas diferente, que no podían tenerlas de esa manera, que ya era ícono de esta ciudad, que Cali se identificaba por el chontaduro y frutas tropicales.

Divalizeth: Erlendy logró entregar su mensaje al gobernador en una reunión pública con cientos de asistentes presentes. Haciendo esto se aseguró de conseguir importantes logros para las mujeres por las que luchaba, mejoras en la vivienda, fondos para apoyar su trabajo. Esta fue la primera vez que Erlendy se sintió como una lideresa en su comunidad. En ese momento recordó a su padre.

Erlendy: Ese momento a mí me llevó a sentir y a decir, "Yo sí puedo hacer cosas. Yo lo voy a lograr y no me importa lo que haya pasado en mi vida". Lo único que yo tenía en la mente, "Mi papá debe sentirse orgulloso de mí donde que este porque él me dejó estas pautas, él me dio el camino y yo voy a hacer cosas que le van a agradar a él".

Porque siempre escuchaba la voz, porque cuando yo estaba pequeña iba con él a la finca, él siempre en el camino me aconsejaba, "Mija, usted tiene que hacer esto, usted tiene que estudiar, usted tiene que era--" Y todo el tiempo que yo-- Mientras lo mataron a él, siempre hice el mismo camino con él a la finca a recoger chontaduro porque además era lo que él vendía.

Siempre era como eso, se me quedaba en la cabeza de poder hacer algo. Yo sentía que en ese momento estaba honrando su memoria, trabajando en cosas positivas para él.

Divalizeth: Su creciente rol como lideresa le abrió muchas puertas, incluyendo un viaje de defensoría a Bogotá para abogar por medidas constitucionales que protegiera los derechos de las mujeres afrocolombianas. En ese viaje se reunió con el equipo de AFRODES, una organización que defiende los derechos humanos de los afrocolombianos y las víctimas del conflicto.

Esa reunión abrió sus ojos hacia una nueva forma de incidencia, una que no era solamente enfocada en proporcionar ayudas a las personas, sino abordar los problemas del sistema con los que enfrentan los afrocolombianos desplazados en Cali.

Erlendy: Cuando volví de Bogotá le dije, "Compañera, un grupo de mujeres, yo me retiro del camino propuesto--" Perdón, de Fruto Paz, que era la organización en su momento, "Y yo quiero crear una organización que podamos nosotros trabajar en los temas que nosotros queremos, pero que sea algo no de beneficio individual, sino que se piense en lo colectivo, en estar bien todas y en luchar porque nuestros niños, nuestras niñas estén bien", y un grupo de mujeres dijo, "Hagámosle".

Divalizeth: La organización que Erlendy fundó con aquellas mujeres en el año 2008 se llamó Camino Propuesto. Esta organización inmediatamente comenzó a abrir espacios en la gobernación de Cali para incluir la voz de las familias desplazadas, pero se enfrentaron a la oposición de los funcionarios públicos de la ciudad.

Erlendy: Había un alcalde en Cali que nos decía que él en esta ciudad iba a colocar colchones de piedra para que los desplazados no nos amañáramos mucho aquí, cosas como esa. Igual aquí no se respetaba todo el tema étnico racial para nada, aquí decían que todos los desplazados éramos iguales y por tanto había que tratarlos iguales.

Divalizeth: En ese tiempo el Gobierno municipal había formado un comité técnico para hablar de los desafíos que enfrentan las comunidades de personas desplazadas. Sin embargo, ellos solo invitaban a delegados de las comunidades con los que ellos simpatizaban. Erlendy se invitó a sí misma a las reuniones creyendo que las familias afrocolombianas desplazadas necesitaban una voz en la sala de los responsables que tomaban las decisiones.

Erlendy: Empezaron a hablar y finalmente yo era totalmente invisibilizada en la reunión donde se estaba organizando los temas de aprobación con derechos de población desplazada, todos los planes, programas o proyectos que tenían, hasta que pedí la mano y me dijeron que yo no estaba autorizada.

Yo me paré y hablé, le dije, "Primera vez. Aquí yo no estoy invitada, no estoy autorizada para hablar, pero aquí hay alguien que va a tener que levantar la voz porque nosotros somos comunidades negras, nosotros estamos en una crisis en esta ciudad y por tanto ustedes no nos reconocen, no nos tienen en cuenta y siguen burlándose de nosotros". Les dije hasta todo lo que pensaba. Con el miedo de que siguiera haciendo escándalo tomaron la decisión de que a los comités siguientes me invitaban.

Divalizeth: En esas reuniones, Erlendy comenzó a ver cómo estaba siendo realmente implementado y entregado el pequeño monto de dinero que se le prometía a las comunidades de personas desplazadas.

Erlendy: Cuando nosotros normalmente participamos en esos comité con los funcionarios, muchos los preside el alcalde los que yo he participado, siempre nos hablaban de un presupuesto, pero un presupuesto que, "Es que para las víctimas se aprobaron 9.000 millones, 17.000 millones, 14.000 millones", pero cuando nosotros vamos a la realidad esos recursos-- Muy poco es lo que llega a la comunidad.

Divalizeth: Erlendy pronto daría una mirada, incluso más cerca a las ineficiencias y a la corrupción en la entrega de los derechos básicos y garantizados a las poblaciones de afrocolombianos desplazados.

En 2013 y 2014 la gobernación del Valle del Cauca se unió al Gobierno Nacional colombiano para construir un barrio en el distrito de Agua Blanca. Se construyeron 4.319 casas que fueron entregadas por sorteo a las personas desplazadas, entre otras cosas. El nuevo barrio se llamó Llano Verde. Fue presentado como un modelo de reconciliación y una promesa de una vida mejor, con una vivienda adecuada para las personas desplazadas y otros.

Erlendy fue una de las personas que había ganado la lotería de una casa en Llano Verde. Esto llegó en un momento importante de su vida. Erlendy había estado recibiendo amenazas de muerte por su trabajo, ella estaba buscando un cambio y un descanso de ser una lideresa social.

Erlendy: Volví a encontrar esa comunidad. Ya cuando algunas que ya me conocían de la comuna 14, que también se habían pasado a vivir allá, me dijeron, "No, pero es que usted es Erlendy, usted era la líder, ¿no?".

Divalizeth: Las necesidades de la comunidad y la falta de atención del estado en Llano Verde llevaron a Erlendy de vuelta a su trabajo como lideresa social.

Erlendy: En medio de la ciudad no había un colegio en ese sector que habían construido, no había guardería, no teníamos transporte, teníamos que salir un kilómetro para tomar un vehículo. El Gobierno hablando de sus casas gratuitas porque fue uno de los programas, y contentos y publicaban y bien, pero resulta que quienes estamos tirados allá no teníamos apoyo de nada. Empezamos a organizarnos, a peticionar para el tema de que nos organizaran eso para el 2015.

Le escribimos a la Corte Constitucional para que revisara esos programas de vivienda. Empecé a organizar gente, 200 familias, "Hagamos esto, hagamos lo otro", y empezó a complicarse nuevamente porque empezaron a llegar las amenazas. Eran los mensajes de texto, seguían los panfletos, "Te vamos a matar". En el 2014 fue cuando intentaron matarme allá en Llano Verde.

Divalizeth: Dos hombres armados intentaron entrar a la vivienda de Erlendy, pero no pudieron hacerlo antes de que la ayuda llegara. Erlendy huyó del barrio por algún tiempo debido a la preocupación por su seguridad, pero luego regresó. Al regresar recibió un panfleto con una amenaza de muerte a su hijo, una amenaza que más tarde se convertiría en un intento fallido de asesinato. Erlendy decidió dejar Llano Verde para siempre, pero en lugar de abandonar su casa la preparó para ayudar a otros.

Erlendy: Ahí decidimos que hasta el día de hoy la casa quedó abierta como AFRODES Cali.

Divalizeth: Hasta el día de hoy AFRODES Cali funciona como una casa de cultura, un centro para la supervisión de la asistencia municipal para las familias desplazadas y un proveedor de servicios comunitarios que el Gobierno no les está proporcionando a los habitantes de Llano Verde. En medio de la pandemia de COVID-19 es la última línea de defensa que tienen los habitantes de esta comunidad olvidada.

Erlendy: Que las comunidades no tengan que comer, no tienen. No es una historia de pandemia, es simplemente una situación en lo que yo llevo, en esos 20 años que he vivido permanentemente enfrentándome a eso.

Nosotros no queremos perpetuarnos en el asistencialismo. Nosotros queremos buscar condiciones que nuestra gente pueda proveerse sus alimentos, que nuestros muchachos no tienen académicamente, nuestras comunidades no están preparadas, en el 80% no hay una preparación académica que les permita obtener un empleo con buenas condiciones. Tenemos una seria situaciones en comunidad muy fuerte en ese momento.

Es por esa historia, esa trayectoria que hemos tenido de abandono estatal. Eso es simplemente lo que está reflejando la pandemia.

Divalizeth: Llano Verde, cuya población experimentó lo peor del conflicto armado colombiano y que hoy en día son los más afectados por la pandemia, las masacres y la falta de ayuda para suplir sus necesidades básicas, fue una de las comunidades que más firmemente apoyó el acuerdo de paz de 2016 debido a la promesa que hacía.

Erlendy: La primera reacción en lo personal, yo dije, "No, mucha gente que quiere volver a su territorio, nuestros mayores que quieren volver a cultivar, quieren volver a su campo, lo van a poder hacer", y primero alegría, porque sé que las circunstancias para mucha gente en las ciudades es demasiado difícil, de vida, de relacionarse, de acostumbrarse, la satisfacción es primero. Segundo, la otra satisfacción que yo sentí es, "No vamos a tener más a nuestros muchachos muertos".

Divalizeth: Esa esperanza impulsó a Erlendy y a su organización AFRODES a crear un enorme apoyo al acuerdo de paz entre las comunidades afrocolombianas, a pesar de los esfuerzos de la oposición por polarizar el propio acuerdo.

Erlendy: Cuando empezamos todo ese proceso como AFRODES a compartir, nosotros llegamos a Cali y voy a referirme, a convocar a nuestras comunidades para conocer el acuerdo de paz.

Divalizeth: Pero hoy, cuando la posibilidad de alcanzar la paz se siente más lejana que en cualquier momento de los últimos cinco años, Erlendy se preocupa por su comunidad.

Erlendy: Después que nosotros logramos entender que la comunidad entienda, efectivamente la gente ahí dice, "No, ahora sí quiero el acuerdo de paz, trabajemos en la paz porque es importante".

Efectivamente aquí es la desilusión ahora, ¿con qué nos encontramos? Uno siente que simplemente fue un desgaste, que no logramos cumplir con esos objetivos porque hoy, ¿cómo le decimos a la gente de Llano Verde que nosotros estuvimos hablando de paz? "No es que sus hijos, mírelos, ahí tiene la paz", le dicen a uno, "Y ¿esa es la paz que nosotros hemos soñado, tener que tener a nuestros muchachos de esa forma".

Divalizeth: Es más que desilusión, Erlendy cree que su trabajo por la paz en Llano Verde se relaciona directamente con los esfuerzos de otros por polarizar la paz, lo cual posteriormente conllevó al inicio de las masacres del último año.

Erlendy: Para mí tiene mucha relación porque nuevamente volvimos a vivir esos hechos que consideramos en un momento habíamos dejado en el pasado y que los acuerdos de paz intentaron o tienen como objetivo poder acabar con esta guerra que finalmente está perdiendo la vida de nuestros jóvenes, entre las otras víctimas. Creo que también una represalia en ese mismo sentido para hacer trizas ese acuerdos de paz.

Eso se siente, porque lo que ocurrió con Llano Verde, aunque bien no fue la primera masacre, sí fue una de las más difícil que hemos vivido allí en ese sector, porque nosotros como comunidades negras, en la mayoría de nuestros territorios dijimos sí al acuerdo de paz porque finalmente venimos de vivir las consecuencias de este conflicto. Parece que seguido a ello se nos está cobrando o nos están pasando una cuenta de cobro por haber respaldado esos acuerdos de paz.

Divalizeth: Además de la desilusión y entendiendo incluso que las masacres pudieron ser una reacción violenta por parte de los paramilitares de ultraderecha ante aquellas voces valientes pidiendo por poner comunidades pacíficas, Erlendy piensa que hay una fuerza más poderosa en juego que está generando las masacres.

Erlendy: Otra manera de acabar con una comunidad es cuando hago invisible todas las afectaciones, cuando hago un abandono estatal sin importarme lo que les pase, a pesar que esta comunidad me está diciendo, "Auxilio. Nos están pasando esta serie de situaciones acá, nos están acabando nuestros niños", pero cuando tenemos un Gobierno que va diciendo, "No me importa", porque voltea la espalda, invisibiliza toda esa situación, es otra manera de masacrar a las comunidades.

Divalizeth: Para Erlendy la falta de atención por parte del Gobierno actual a las problemáticas de Llano Verde y la falta en la implementación de la paz se demostró plenamente cuando el presidente Iván Duque vino a Llano Verde a dar sus condolencias después de la masacre.

Erlendy: Primero lo que puedo decir de la visita, que para mí fue demasiado negativa, no puedo tener ninguna expresión positiva en la visita, ¿por qué yo digo que contra nuestra organización hay esa represalia, pero también cómo nos invisibilizan? Porque a pesar que hemos sido nosotros que hemos liderado el tema fuerte de denuncias en Llano Verde y las hemos llevado a todos los escenarios, a nosotros no nos permitieron ingresar en la visita al presidente porque no les interesaba que nos escuchara.

Divalizeth: En esas condiciones, una comunidad creada por el estado, pero olvidada por el mismo, donde no hay comida, no hay oportunidades más allá de las drogas y el crimen, donde cinco muchachos fueron violentamente torturados y asesinados el año pasado, su historia refleja las historias de decenas de comunidades afrocolombianas en Colombia que están aterrorizadas por la violencia y completamente olvidadas por el estado.

A pesar de los compromisos que este hizo en el acuerdo de paz para proteger a las familias desplazadas y trabajar para apoyar las comunidades étnicas y rurales, incluso enfrentándose a esos enormes desafíos, Erlendy aún cree y lucha por la paz.

Erlendy: Si bien yo siempre he dicho, AFRODES es una organización étnica de comunidades negras o afrodescendientes, pero en la casa de AFRODES, allí llega el indígena, llega el mestizo, allí nos juntamos como personas. A nosotros no nos interesa el color de piel, a nosotros no nos interesa si es niño, si es mujer, a nosotros nos interesa juntarnos como comunidad, poder servir, poder hacer algo. La construcción de paz se hace es territorial.

Yo por sin duda alguna considero que es la manera de hacerlo, donde yo escucho a las comunidades, donde también tengo un espacio donde la gente quiere irme a contar simplemente porque todo no puede ser a veces que la gente quiere plata, la gente quiere comida, no, la gente en ocasiones cuando ha vivido el conflicto le interesa que lo escuchen, poder desahogarse, poder transmitir y decirme, "Mire, es que a mí me pasó esto. Es que yo estoy viviendo esto, yo siento dolor por esto".

El solo escuchar a veces alivia, la gente puede descargar. Todo ese tipo de procesos que hacemos e incluso creo que Colombia tiene que prepararse para hacer porque todos estamos psicológicamente enfermos, socialmente afectados por todo esto que nosotros vivimos.

Divalizeth: Ayudar a que ese proceso avance es el trabajo de un líder social, según el Erlendy es encontrar una manera de llevar el acuerdo de paz a la comunidad, a pesar de los intentos del actual Gobierno colombiano por debilitarlo.

Erlendy: La paz no puede quedarse en una paz firmada en el Teatro Colón entre el Gobierno Santos, porque además de Gobierno de Uribe no quiere paz y la FARC. Eso no puede ser una paz aquí. Esta paz se tiene que trascender a esa construcción de paz territorial, donde nosotros a través de miles de líderes, de personas, porque medianamente yo digo, "Hay personas que no son visibles y que están construyendo paz". Tú lo encuentras en la comunidad tejiendo.

Este trabajo que nosotros hacemos, ahí es donde uno se ve la construcción de la paz porque es allí donde nosotros no diferenciamos.

Presentadora: Construyendo la Paz fue creado por la oficina de Washington para asuntos latinoamericanos para la campaña Con Líderes Hay Paz. Lantigua Williams & Co produjeron esta serie, editada por Virginia Lora, mezclada por Stephen Colón, con Samia Bouzid y Michael Aquino. Si quieres conocer más sobre la campaña y el podcast, por favor, dirígete a conlídereshaypaz.org.