Rebuilding Peace in Colombia

Danelly Estupiñán: Una visión de igualdad

Episode Notes

Buenaventura, una ciudad portuaria del Pacífico en Colombia, es codiciada por intereses económicos y criminales. La gente de Buenaventura se ha visto atrapada en medio de brutales batallas por controlar sus hogares y la tierra en la que viven. Danelly Estupiñán, lideresa social afrocolombiana, es parte del esfuerzo por devolver el poder al pueblo y allanar un nuevo camino hacia la paz.

Si quieres conocer más sobre la campaña y el podcast, por favor dirígete a conlidereshaypaz.org.

Episode Transcription

Divalizeth Murillo: Hola a todos. Mi nombre es Divalizeth Murillo. Soy periodista afrocolombiana, nací en Buenaventura, Colombia. Le damos la bienvenida a Construyendo la Paz. Esta serie realizada por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos te compartirá las historias de los líderes sociales en Colombia, quienes cada día bajo amenaza de muerte, buscan la verdad.

Trabajan por la reconciliación y luchan por tener justicia para las víctimas del conflicto armado colombiano y se aseguran de que el gobierno esté a la altura de las garantías que le dijo a las comunidades étnicas y rurales en el histórico acuerdo de paz en el 2016. Según los datos del gobierno colombiano, cerca de 400.000 personas viven alrededor o en Buenaventura y más del 85% son afrocolombianos.

Resulta que Buenaventura también es uno de los puertos marítimos comerciales más importantes de Colombia y del mundo, según Gimena Sánchez, la directora de Los Andes en la oficina de Washington para asuntos latinoamericanos.

Gimena Sánchez: Sencillamente Buenaventura fue y es el puerto número uno en Colombia. Por ahí transitan el 60% de las exportaciones e importaciones. Es el número uno del Pacifico y el número uno para el comercio de los Estados Unidos.

Divalizeth: Sin embargo, a pesar de su valor económico, Buenaventura sigue siendo parte la otra Colombia.

Gimena: Buenaventura es un lugar muy contradictorio porque de un lado es una de las fuentes motores de la economía de todo el país de Colombia, especialmente para el centro y fuera de Buenaventura, pero esa riqueza o mismo esos trabajos de que vienen de eso, no van a las personas bonaverenses que viven en Buenaventura, principalmente los afrocolombianos.

Divalizeth: Buenaventura es el hogar de un puerto marítimo de rápida expansión, una ciudad donde el desarrollo económico imprudente colisiona con el tráfico de drogas, racismo y patriarcado, dejando a una comunidad con pocas opciones más que resistir. También es el hogar de una lideresa social quien ha pasado toda su vida organizando a su comunidad para luchar en contra de estas fuerzas. Danelly.

Danelly Estupiñán: Mi propósito diario es tener la fuerza para seguir resistiendo, porque parece duro pero de las cosas que comprendemos las personas que estamos en la dinámica de defensa de derechos en Colombia, en Latinoamérica, es que cambiar la estructura que es una estructura de poder basada en varios poderes por decirlo así, tanto el poder económico a través de las dinámicas de desarrollo, el capital, o sea, el capitalismo, el patriarcado, el racismo.

Divalizeth: Ella es Danelly Estupiñán, una lideresa afrocolombiana que te da la bienvenida a Buenaventura. Las estructuras contra las que Danelly se resiste activamente son las mismas que se han materializado en Buenaventura a lo largo de las décadas. Buenaventura fue codiciada durante el conflicto armado colombiano por los grupos de la guerrilla y los paramilitares, que estaban interesados en su ubicación estratégica, dado que facilitaba el comercio de drogas. Se le ha puesto un precio de nuevo en la actualidad por los poderosos intereses económicos y criminales.

En todo este tiempo, la gente de Buenaventura ha estado atrapada en medio de violentos enfrentamientos que buscan controlar la tierra que habitan. A finales de 1980 Buenaventura era el lugar de violencia que estaba ligado al conflicto armado colombiano. Una combinación de acceso estratégico al mar, riqueza de recursos naturales y campos productores de coca en zonas rurales atrajeron la atención de la guerrilla, por un lado, y la atención de paramilitares de derecha quienes a veces se aliaban con las fuerzas militares colombianas por el otro lado.

Ambos estaban buscando activamente los recursos necesarios para financiar sus continuos combates pero no fue hasta los años 2000 justo en el momento en el que una joven, Danelly, se sumergió en el activismo desde las raíces, con el proceso PNC de las comunidades negras, que esa violencia en la ciudad se intensificó a niveles que antes eran inimaginables.

Danelly: Habían situaciones que yo no entendía, no comprendía, situaciones muy fuertes, muy dolorosas. Un repertorio de violencia muy amplio, bombardeos, desplazamientos, desapariciones forzadas, masacres. Una cantidad de situaciones que se documentaban en ese equipo y a mí me angustiaba mucho, porque no entendía bien lo que pasaba.

Divalizeth: En 1990, 58 homicidios se registraron en Buenaventura. Entre los años 2000 hubieron cerca de 400. De las 26 masacres registradas por el Centro Nacional de Memoria Histórica, una entidad gubernamental encargada de develar y clarificar las causas de los abusos de derechos humanos perpetrados durante el conflicto en Buenaventura entre los años 1995 y 2013, 20 de estos ocurrieron en los cuatro años comprendidos entre 2000 y 2004. En Buenaventura, la gente llama a este período de tiempo, "La época de las 1.000 muertes". Las agresivas incursiones paramilitares en la ciudad provocaron una oleada de violencia.

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Gimena: Eso conllevó a una muestra de violencia y brutalidad realmente degradante y horrible, donde la forma en que los grupos trataban de ejercer control era haciendo ejemplos de violencia, cortando personas en pedacitos y dejando los restos enfrente de todo el mundo, violando, torturando gente enfrente de otros, masacres de múltiples personas a la vez, jugando con sus cabezas. Cosas tremendamente horribles. También mirando las mujeres en esas áreas, pensando que si una mujer le habla a uno que se piensa que es de otro grupo, hay que dar ejemplo con ella, violándola. Ese tipo de cosas.

Divalizeth: Aunque en ese momento Danelly no entendía bien las razones de la creciente violencia y crueldad, ella sentía la obligación de entender y atender las necesidades de su comunidad afrocolombiana.

Danelly: Yo después de todo esto, me enrolé en este escenario. Empecé a hacer documentación, primero, inicialmente de las violencias que se tejían en el territorio de Buenaventura. Empezamos a producir informes de derechos humanos que daban cuenta de la realidad de Buenaventura. Empezamos a organizar movilizaciones sociales en función de develar la masacre o el etnocidio, que denominamos en ese tiempo, en Buenaventura. Me fui ganando un espacio y un reconocimiento también al interior de mi organización, pero también en la población de Buenaventura, con las personas que yo acompañaba.

Después de esto, de todo este proceso de documentación, ya empezamos a hacer a mediados del 2000 atención psicosocial a las personas que habían vivido todos estos episodios violentos, porque habían traumas muy severos, duelos prolongados, porque la gente era sometida a dinámicas de violencia muy extrema, mucha sevicia. Una cantidad de situaciones muy dolorosas.

Divalizeth: La intensidad del trauma y el dolor impulsó a Danelly a encontrar nuevas formas de apoyar a su comunidad. En particular, ella se sintió en la necesidad de proporcionar espacios para las madres que estaban de luto por la pérdida de sus hijos e hijas en el conflicto.

Danelly: Teniendo en cuenta que todo esto estaba generando situaciones emocionales muy fuertes en las madres, empezamos a hacer lo que le denominamos, "Velorios colectivos", o, "Últimas noches colectivas", que era simular que el cuerpo de esta persona estaba presente. Arreglábamos una tumba, acá se le llama así. Se le hace un lugar bonito en la casa, con flores, con la foto de las personas, cuando está el cuerpo presente ahí está el ataúd y se le reza y se le canta por toda la noche.

Como no teníamos el cuerpo presente, usamos las fotografías de ellos. Hicimos el ritual como si estuvieran las personas allí.

[música de fondo]

Fue una idea mía. Esa idea fue, por decirlo así, muy potente. Las madres lloraron, rezaron, cantaron. Al día siguiente, escuchar los testimonios de ellas, de que sentían que habían podido despedir a sus hijos y a sus hijas, me dijo a mí también de manera concreta, "Vamos bien. Esta es la forma de ayudar y de hacer".

Divalizeth: Este fue un trabajo emocionalmente agotador, pero Danelly siguió adelante durante años, a lo largo de las masacres, desapariciones, asesinatos, secuestros y más. La carga emocional la forzó a centrarse en un proyecto diferente, uno que la llevó a desarrollar una hipótesis que explicara las causas de fondo del surgimiento de la violencia en su comunidad y una nueva forma de organizarse para la paz. En 2004, Danelly tuvo la oportunidad de tomar un curso con un experto en geopolítica y economía. Lo que él compartió con ella la inspiró más que una década de trabajo.

Danelly: Cuando fui empezando a ver en la realidad práctica, él nos lo dijo en un taller y nos contó, "Viene, pero primero llega la violencia y después van a llegar los puertos".

Divalizeth: Esas palabras se quedaron en la mente de Danelly. Comenzó a ver las noticias de la nueva construcción del puerto y recordó las palabras de su maestro. Ella empezó a investigar en internet sobre el ámbito de las comunidades, así desarrolló una teoría que le ayudó a entender por qué la violencia en Buenaventura había estallado desde los años 2000.

Danelly: Hasta el 2012 todo el mundo decía que la gran problemática que tenía Buenaventura era el problema de las drogas y el narcotráfico, porque era un paso de drogas y que todo lo que se generaba aquí, se generaba por ese negocio ilegal de el tráfico de drogas y no se veía el resto.

Divalizeth: Esa explicación le pareció a Danelly que era parcialmente verdadera. Mientras esta pudo explicar una parte de la violencia, no explicó la intensificación repentina de la actividad paramilitar en los 2000 y el alarmante incremento de la cruel violencia. No explicaba el hecho que había pasado años organizando velorios colectivos para decenas de familias, quienes perdieron a sus hijos e hijas a comienzos de los años 2000. Ella centró sus análisis en el puerto, específicamente en comunidades afrocolombianas que estaban justo sobre el agua.

Danelly: Empecé a mirar que había una correlación entre esos proyectos de ampliación portuaria que se estaban proyectando para mi ciudad y los escenarios donde la violencia se recreaba con mayor intensidad y con mayor sevicia, que son lo que luego acá en el 2012 denominamos, "Territorios ganados al mar".

Divalizeth: Especialmente la violencia estaba surgiendo en tierras conocidas como, "Territorios tomados del mar", segmentos de tierra ubicados justo en la costa, que fueron rellenados a mano por los ancestros de las comunidades afrocolombianas en Buenaventura.

Danelly: Fueron territorios construidos por nuestros mismos ancestros y ancestras. Decimos , "Construidos", porque los rellenaron con sus manos, hicieron rellenos artesanales con basura orgánica y basura inorgánica y consolidaron tierra firme. Porque como su nombre lo dice, era mar y ellos ese mar los rellenaron y lo convirtieron en tierra, pensando a futuro en un proyecto de vida.

Divalizeth: Las empresas de Buenaventura identificaron que esta región era ideal, ya que se instalaron puertos en esta ciudad. Estas empresas deseaban utilizar el terreno para construir almacenes para el transporte de contenedores, necesitaban espacios para los parqueaderos de los tractores de camiones para el transporte de mercancías. Necesitaban hoteles que alojaran a esos conductores, así como a los empresarios que buscaban invertir en el comercio. La zona construida por los afrocolombianos era increíblemente valiosa.

Danelly: Resulta que logramos analizar que la guerra se estaba localizando ahí con ese interés, de vaciar demográficamente esos territorios, regentizar esos territorios y ahora sí, a través de la violencia generar, ese pánico, ese terror, ese miedo, provocar esos desplazamientos masivos y a partir de ahí instaurar esas nuevas dinámicas económicas en esos territorios. Esa era una de las estrategias que se empezó a usar, que nadie conocía, nadie analizaba.

Divalizeth: Danelly investigó esta problemática exhaustivamente y publicó un artículo de investigación llamado, Victimas del Desarrollo. A lo largo de este, ella abordó las diferentes instancias y tendencias de la violencia para argumentar que no solo era el tráfico ilegal de drogas lo que estaba causando la violencia en Buenaventura. La economía ilegal estaba generando un daño significativo y violencia a las comunidades de afrocolombianas de la ciudad.

Danelly: Ya dejamos de hablar como, "El gran problema de Buenaventura, la violencia", sino que a esta violencia se le puso nombre. Esta violencia era la plataforma económica de expansión portuaria, porque este era el principal interés que hay y había en ese momento en la dinámica de Buenaventura, si?

Divalizeth: Su investigación incluso, fue más allá, al nombrar un nuevo actor que estaba participando en la violencia cruel y emergente de la ciudad portuaria.

Danelly: Los verdaderos rostros de la violencia son los empresarios que pagan a los grupos paramilitares, a los grupos armados para que masacren, maten y se benefician luego de esas masacres generando desplazamiento. Después de los desplazamientos instauran la dinámica económica, van y construyendo los parqueaderos, van y construyen los parques de contenedores, van y construyen los hoteles.

Esta tesis fue muy potente, porque logró poner el análisis de lo que estaba pasando en Buenaventura de una manera distinta, mostró lo estructural de ese análisis. Incluye a un actor que hasta el momento había sido intocable, a un rostro de la violencia que hasta el momento era intocable e innombrable, que eran los empresarios portuarios.

Divalizeth: La tesis de Danelly dio lugar a una oleada de investigaciones. Ella formó alianzas con el Centro Nacional de Memoria Histórica para elaborar un libro acerca de Buenaventura. También trabajó en un estudio de caso aparte, el cual esbozaba la historia de las expansiones del puerto, el daño y la violencia que esto trajo, a un territorio tomado del mar, determinado, un barrio conocido como, "La Inmaculada".

Danelly: Al inicio del 2000 este fue el laboratorio de la violencia en Buenaventura, se convirtió en un barrio fantasma. Nadie quería mirar para allá, nadie quería ver lo que allá pasaba, todo quien entraba allá que no fuera del barrio era desaparecido. Todo el barrio se constituyó en una casa de tortura colectiva. Había testimonios de todo tipo, todos los repertorios de violencias allá se unían. Incluyéndome como ciudadana bonaverense, nadie quería mirar para ese barrio, nadie quería ver.

Divalizeth: Lo que nadie quería ver es que este barrio era parte de los planes de la expansión del puerto que estaban incluidos en los grandes tratados de libre comercio.

Gimena: Esta isla tiene la particularidad de que tiene esta instalación portuaria, pero la mayoría de las personas que viven ahí, viven en una situación subhumana, poco sanitaria, básicamente ganándose espacio hacia el mar. Para expandir las operaciones del puerto por lo que necesita, mismo para tener lugares a donde poner los contenedores, se empezó a utilizar grupos ilegales en fomentar violencia para que la gente no quiera vivir más en estas zonas y tuvo una conexión muy directa, esta violencia con la expansión económica.

Divalizeth: Danelly encontró evidencias contundentes que se hicieron públicas en el acta de justicia y paz, una ley del año 2005 que pretendía desmovilizar a los grupos paramilitares y traer la verdad a las personas que estaban siendo victimizadas por ellos, eso respaldo su teoría. Los paramilitares estaban haciendo el trabajo sucio por intereses personales en Buenaventura.

Danelly: Ellos mencionaron en sus testimonios que los empresarios del Valle del Cauca los habían llamado a Buenaventura y que las masacres que ellos habían perpetuado en Buenaventura estaban relacionados con el llamado que los empresarios les habían hecho.

Divalizeth: La investigación de Danelly fue revolucionaria. Comenzó a incursionar con defensores de derechos humanos en el extranjero, quienes estaban interesados en su trabajo, pero también llamó la atención de otros. Casi inmediatamente después de que ella publicara la última de sus investigaciones en el año 2015, recibió su primera amenaza de muerte.

Danelly: En ese momento yo era docente de la Universidad del Pacífico. Voy en el carro y recibo un mensaje de texto, en ese tiempo no había Whatsapp, que dice, "Danelly ha llegado tu final". Yo leo el mensaje y yo no comprendo, yo digo, "Ha llegado tu final, ¿de qué?". Eso llegó a través de un código, no era un número, era un código. Yo digo, "¿Esto qué es?".

Divalizeth: Danelly envió una captura de pantalla de la amenaza de muerte a un representante de la Naciones Unidas. Un investigador encontró eventualmente que ese remitente había utilizado la base de datos de la unidad de víctimas para amenazar a varios líderes sociales en el país. Durante una llamada con la investigadora de las Naciones Unidas, Danelly fue amenazada nuevamente.

Danelly: Cuando llego a la casa recibo una llamada de la funcionaria de ONU. Ella me está preguntando cómo me siento, cómo estoy, y ella me invita que vaya a pasar la noche con mi hija esa noche a la casa de ella. Estamos hablando cuando en el teléfono se intercede una tercera voz, distorsionada, que afortunadamente ella también alcanza a escuchar y oyó que dice, "Sabemos dónde estás". Empiezan a hablar y a decir un poco de cosas feas, horribles, yo me lleno de mucho pánico, de mucho miedo, tiro el teléfono a la cama. Ella sigue escuchando, me dice que decían cosas muy feas. Yo empecé a recoger todo lo que podía y me fui esa noche a pasar la noche a la casa de ella con mi hija.

Divalizeth: Danelly eventualmente pudo recibir protección debido a la naturaleza de las amenazas. Un grupo de derechos humanos en Barcelona envió una carta a su nombre a la empresa portuaria señalando que estaban al tanto de la situación de Danelly y que estaban vigilando las amenazas contra ella. Danelly destaca que no recibió más amenazas sobre su investigación después de eso.

La investigación de Danelly y el impacto resultante en su vida se reflejaron finalmente en un componente clave de los acuerdos de paz firmados en el 2016, el capítulo étnico. El capítulo étnico, en su esencia, reconocía que las comunidades étnicas habían sufrido daños a causa del conflicto y también reconocía su derecho a la paz territorial. El capítulo étnico fue una de las principales innovaciones del histórico acuerdo de paz de Colombia. El capítulo étnico reconoció que las comunidades afrocolombianas e indígenas eran fundamentales para construir una paz y un prosperidad duradera. También reconoció que los problemas tenían sus raíces en la opresión histórica y selectiva, así como en la expropiación de las tierras.

El capítulo étnico se incluyó en los acuerdos después de la incansable defensa de múltiples delegaciones de representantes de minorías étnicas. La comisión étnica incluía el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano, CONPA, la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC, y el alto gobierno de autoridades indígenas. Se aseguraron de que cualquier acuerdo de paz tuviera en cuenta el impacto del conflicto en las comunidades afrocolombianas e indígenas.

Este capítulo ayudó a dirigir el acuerdo más allá de darle fin al derramamiento de sangre, llevándolo hacia soluciones accionables que abordaban las causas fundamentales del conflicto. Para Danelly, fue una promesa que pensó que ayudaría a validar su trabajo.

Danelly: Dentro de este acuerdo que ya está firmado, nosotros tenemos un punto que habla del tema de la paz territorial, así lo denominamos. Habla de todo el tema de las dinámicas económicas vinculadas a las violencias que se viven en el territorio, ligado a temas de despojos, derechos territoriales. Lo que nosotros hacemos acá, primero defendiendo, cuidando y protegiendo los derechos territoriales de las comunidades afrourbanas en Buenaventura, es un aporte a la construcción de esa paz.

Divalizeth: El capítulo étnico, junto al resto del acuerdo de paz, motivaron a líderes sociales como Danelly y les brindó nuevas herramientas con las cuales hacer su incidencia.Les indicó que contaban con el apoyo pleno de la comunidad internacional, pero más que nada, los motivó a movilizarse a gran escala por la paz, como nunca antes.

Gimena: Ese acuerdo trajo fondo para Buenaventura, ese acuerdo también, hace que haya múltiples mesas que miran a los diferentes aspectos problemáticos estructurales de Buenaventura, como el tema de agua, como el tema de educación y otros.

Divalizeth: En Buenaventura esto significó que una comunidad que había sido oprimida por tanto tiempo, que había pasado la primera parte de los años 2000 hundida en la crueldad, desapariciones y una enorme desigualdad, finalmente tuviera las herramientas para resistir. Danelly desempeñaría un rol importante en organizarlas.

Interlocutor 10: Eso es lo que me hace salir a esta protesta. Buenaventura, el gobierno se olvidó totalmente.

Interlocutor 11: El pueblo, unido, jamás será vencido.No tenemos agua. ¿Vas a tirar tu gente, a tu raza? ¿A la gente tuya? ¿A tu raza? ¿A tu raza es que le vas a tirar?

Divalizeth: En mayo del 2017, el Comité del Paro Cívico de Buenaventura, conformado por destacados líderes sociales de la ciudad, incluyendo a Danelly, convocaron a cientos de miles de Bonaverenses a un paro cívico, que duró 22 días.

Gimena: El acuerdo de paz cuando se empezó a dar, ayudó a lidiar un poco muchas de las presiones que venían de los grupos en estas zonas, especialmente Buenaventura y conllevó a dar ánimo a crecientes movimientos civiles de protestas amplios, como el del paro cívico en Buenaventura. Eso realmente ha sido un resultado de toda la esperanza y del espacio cívico que dio el proceso de paz, que la gente se decidió levantar sin miedo.

Divalizeth: Los activistas se enfrentaron a fuertes reacciones a causa del paro. Uno de los líderes más destacados del comité del paro, Temístocles Machado, fue asesinado. Danelly se enfrentó a las amenazas de muerte una vez más. Incluso, los cientos de miles de bonaverenses que protestaron, se enfrentaron a una respuesta represiva del gobierno. Gimena Sánchez-Garzoli, directora de Vuela para Los Andes, recibió informes directos durante la huelga.

Gimena: Inmediatamente ellos llegaron y simplemente atacaron a la población civil. Incluso, entrando en las casas de la gente. Creo que hubo más de 1.000 denuncias de abusos cometidos por la policía anti disturbios y las fuerzas de seguridad que entraron.

Divalizeth: Las protestas tuvieron éxito al conseguir que el Gobierno Colombiano se sentará en la mesa de negociaciones y así asegurar la financiación, que era clave para ayudar a los ciudadanos de Buenaventura a satisfacer sus necesidades básicas. Aunque algunos de esos compromisos aún no han sido alcanzados en su totalidad, otros beneficios se hicieron tangibles a partir del paro.

Gimena: Y bueno, se ha avanzado algo con ese acuerdo, ha ayudado a cierta manera tener una unificación de los diferentes sectores, que conllevo que, en las últimas elecciones para la alcaldía, una persona por primera vez en la historia de Buenaventura, que no viene de los partidos tradicionales que son conocidos por comprar votos y por ser muy corruptos o mafiosos, gane como representante en la comunidad, con el interés de buscar soluciones para la comunidad.

Divalizeth: Danelly, incluso ha recibido más amenazas de muerte desde que comenzó su labor organizando el comité del paro y algunas de estas la han obligado a detenerse en su trabajo de construir la paz en Buenaventura. Sin embargo, cuando ella mira hacia atrás, a ese paro de 22 días, ella ve el comienzo de una nueva generación de liderazgos, que van a continuar con su lucha para el desarrollo igualitario, la justicia y la paz en su ciudad.

Danelly: Yo lo que estoy es llena de esperanza, porque primero, hay muchos jóvenes, hay mucha gente convencida, hay mucha gente que ya conoce esta realidad. Aquí se sentó un precedente importante. Por ejemplo, el asesinato de don Temístocles Machado, que era un compañero de lucha mío, nuestro, en nuestra dinámica de defensa de tierras; ellos creyeron que podían apabullarnos y eso lo que dio fue un fortalecimiento de la lucha.

Divalizeth: Danelly cree que ahora hay más gente que está al tanto de los problemas de fondo, de la discriminación sistemática y de la explotación. La gente de Buenaventura está preparada para contraatacar.

Danelly: Ya la semilla está sembrada, la semilla de la resistencia. La gente sabe cómo merece ser tratada como pueblo, sabe cuáles son sus aspiraciones colectivas, está trabajando por un proyecto de vida colectivo y condigno. Aquí pueden hacer lo que quieran, la gente va a seguir, los que quedan van a seguir.

Divalizeth: Construyendo la Paz fue creado por la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos, para la campaña, "Con Líderes hay Paz". Lantigua Williams & Co. produjeron esta serie. Editado por Virginia Lora, mezclado por Brayan Murillo con Samia Bouzid y Michael Aquino. Si quieres conocer más sobre la campaña y el podcast, por favor dirígete a conlidereshaypaz.com.